Un producto puede parecer sencillo hasta que lo miro desde el segundo perfil. Entonces aparecen permisos, excepciones, estados intermedios y decisiones que dependen de otras personas.
Por eso comienzo estos sistemas por las relaciones y no por las pantallas. ¿Quién puede actuar? ¿Sobre qué entidad? ¿En qué momento? ¿Qué necesita saber antes de hacerlo?
La interfaz como representación del sistema
Una navegación distinta por rol no es una personalización cosmética. Es la traducción visible de responsabilidades diferentes.
En proyectos como Buy&Sell o un hub de operaciones, los estados deben ser legibles y coherentes entre interfaz, API y base de datos. Si cada capa utiliza un vocabulario distinto, la experiencia termina exponiendo la fractura.
Reducir sin ocultar
Simplificar una interfaz exige organizar los permisos, los estados y las dependencias de modo que la persona pueda entender sus opciones y actuar.
El trabajo de producto consiste en decidir qué debe verse ahora, qué puede esperar y qué evidencia necesita cada decisión.
Explorar roles y estados en el Hub de Clubes