01
Del objeto a la interfaz
Genealogía háptico-óptica: de la cultura material del siglo XX a la interfaz contemporánea. El gesto sin textura, el bucle de recompensa como sustituto emocional del tacto, la voz como desaparición del cuerpo.
Investigación
Investigo cómo las interfaces —y la inteligencia artificial integrada en ellas— ayudan a las personas a comprender, decidir y actuar. La pregunta no es nueva: la traje del estudio de objetos físicos, donde empezó.
Vengo del objeto antes que de la pantalla. Esa procedencia no es una anécdota biográfica: es lo que me permite mirar una interfaz y preguntarme qué se perdió por el camino, en lugar de darla por dada.
La investigación está abierta y quiero que se note. Hay dos polos en tensión deliberada y no los cierro aquí: uno histórico y material, otro empírico y aplicado. Lo que publico se escribe desde su intersección.
La pregunta
¿En qué medida el diseño del siglo XX desplazó la dimensión háptica hacia lo óptico, por qué motivos, y qué efecto tiene recuperarla sobre la comprensión, la confianza y la decisión de quien usa una interfaz contemporánea?
La raíz · RDA y RFA, 1949–1989
El trabajo empezó comparando objetos de diseño de la RDA y la RFA entre 1949 y 1989. Dos sistemas políticos produciendo utensilios para las mismas manos, con recursos distintos y con ideas opuestas sobre qué debe hacer un objeto.
Lo que encontré es sensorial antes que estético: en ese corpus, el funcionalismo occidental retira textura, peso, resistencia y temperatura, y deja en su lugar una superficie cada vez más óptica. Lo que se ve creció; lo que se toca, no. Es la lectura que defiendo de un conjunto acotado de objetos, no una ley general del siglo XX.
De ahí sale todo lo demás, y sale como hipótesis: si el desplazamiento de lo háptico a lo óptico empezó en los objetos, la interfaz digital no inaugura nada, es el punto más lejano de un recorrido que ya estaba en marcha. Hasta dónde aguanta esa continuidad es precisamente lo que queda por investigar.
Líneas abiertas
01
Genealogía háptico-óptica: de la cultura material del siglo XX a la interfaz contemporánea. El gesto sin textura, el bucle de recompensa como sustituto emocional del tacto, la voz como desaparición del cuerpo.
02
HCI aplicado y medible: cómo una interfaz con IA integrada cambia lo que una persona entiende, en qué confía y qué acaba haciendo. Es la línea que exige prototipos, participantes y métricas; su diseño experimental está por construir.
03
Un sistema de diseño no organiza: legisla. Determina qué puede y qué no puede decirse en una pantalla. Línea complementaria, escrita desde la práctica en producto real.
Ninguna de estas líneas está cerrada, y no tengo prisa por cerrarlas antes de tiempo. Lo que sí está decidido es desde dónde miro: el objeto como punto de entrada, la paradoja como motor y el caso construido como prueba.
Cómo trabajo
Research through Design en el sentido de Frayling: el proyecto no ilustra la investigación, es uno de sus instrumentos. Cada caso publicado aquí debe dejar por escrito qué se preguntó, qué se decidió y qué se descartó. Ese es el criterio con el que los escribo y con el que hay que juzgarlos.
Diseño centrado en las personas según ISO 9241-210 y doble diamante para estructurar el trabajo aplicado: encuadre, investigación, sistema, prototipo, desarrollo y validación, con la evidencia que corresponde a cada fase.
Y una regla que me impongo: distinguir siempre lo medido de lo inferido. Una estimación presentada como dato es el error más caro que puede cometer alguien que investiga.
Seguir
Los textos en curso están en el cuaderno, y los casos donde esto se convierte en producto, en los proyectos.